fuego
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La Inteligencia de un Mundo con Muchas Voces
Hay lenguas que no solo se hablan: se respiran, se heredan, se llevan en la sangre como un pulso antiguo.
Las lenguas mayas son así. No nacieron para impresionar a nadie, ni para medir inteligencia, ni para adaptarse a los criterios de quienes creen que el progreso solo tiene un idioma. Nacieron para nombrar la tierra, el maíz, la lluvia, la vida que se renueva.
Hablar dos lenguas —o tres, o más— no es una señal de confusión, sino de amplitud. Es caminar con memorias, ritmos, màs maneras de entender el mundo.
Quien habla una lengua ancestral no está atrás. Está profundo. Está enraizado. Está sostenido por generaciones que resistieron sin gritar, que cuidaron su palabra como quien cuida el fuego en la noche.
No necesitamos miradas indiferentes. No necesitamos que nos “acepten”. Lo que necesitamos es que se entienda una verdad simple: la diversidad lingüística no es un defecto, es una forma de inteligencia colectiva.
Y quienes se sienten inseguros, despreciados o invisibles por hablar su lengua materna deben recordar esto:
Cada idioma que llevas es una puerta. Cada palabra que pronuncias es un territorio. Cada acento que te acompaña es una historia que sobrevivió.
El mundo no se empobrece por escuchar muchas lenguas. Se empobrece cuando las calla.
Por eso, hablar kaqchikel, mam, k’iche’, español, Etc. no es una carga. Es una forma de dignidad. Una forma de resistencia tranquila. Una forma de decir: “Aquí estoy. Vengo de lejos. Y mi voz también merece espacio.”
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El Agua y el Fuego
Autor invitado : Humberto Ak‘abal
Yo no olvido la imagen
de aquella cocina encendida,
el humo ardía en los ojos
y era amargo en la lengua…Las sombras en las paredes
eran espantos negros.El fuego enloquecido
devoraba los leños…Y el agua hirviendo
parecía un animal rabioso
rascando dentro de la olla. -
Pedernal
Autor invitado: Tzutu Baktun Kan
Casa de obsidianas, pequeñas navajas
mujer de tierras amarillas, gran mujer obsidiana
blanca mujer, mujer roja obsidiana
llevas en el canasto obsidianas de colores
protégenos danos tu fuerza
pedernal, protégenos de la maldad
corta toda clase de enfermedad
corta toda clase de enfermedad, y dolor
eres dueña del fuego y de la casa de los himnos.Piedra Obsidiana. Cuchillo de DOBLE FILO
Punta de Pedernal. Pirámide vista del CIELO
Kabawil del Guerreo cortando MISTERIOS
Magma del Volcán, Terremoto, TRUENOEs el principio de Estructura y CONSISTENCIAS
Corta energías negativas, MALAS INFLUENCIAS
Orienta nuestra lengua, cortando con SIGILO
Males, enfermedades con el CUCHILLO
Corta misterios danos Memoria e INTELIGENCIA
A Médicos, Artistas, Guerreros de JUSTICIA
En la lírica defendemos recursos NATURALES
Siendo Buenos con BIENES. y malos con MALESCasa de cuchillos, danos tu fuerza
tu rayo fuego, parte el cielo,
tu lengua, tus dientes, no comas demasiado
estás hecho para cortar carne, corte,
eres carne para la obsidiana,
obsidiana roja, obsidianas antiguas;
Ollas gigantes donde guardan el agua,
absuélvenos de todo error,
La casa de los himnos, casa de cuchillos. -
Toj

Es el fuego del espìritu, la gota de donde surge la comunicaciòn, la palabra.
El formador nos dejò su propio fuego dentro de nosotros, siempre està èl presente viviendo nuestros momentos es justo agradecer con nuestros gestos, actos y reverencias.
Como madre, como padre amoroso nos obsequia todo lo necesario para nuestro beneficio y subsistencia.
Tu caràcter es moldeable, aprecialo, enriquècelo con esfuerzo.
Fortaleces y resuelves caulquier situaciòn. Aprende a buscar soluciones a tus problemas observando, analizando y reflexionando.
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Kej

Es el conocimiento del poder a travès de la existencia fìsica.
Armoniza tu dìa con pensamientos que produzcan acciones positivas.
Cuida del agua, del viento, del fuego y de nuestra madre origen: la sagrada tierra.
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K’at

Red, fecundidad, fuego.
Sabidurìa para entretejer nuestro desarrollo personal; comunitario, que influencia al todo que es universal.
Aprende sobre el buen vivir, guarda en la red no solo tu alimento sino tus experiencias y los hechos importantes de tu vida. De tus experiencias nace tu conocimiento; la uniòn de tu familia, de tu pueblo, de tu paìs Etc.
Dìa importante en la amistad, para deshacer dudas, enredos, malos entendidos. Dìa de la abundancia y la fecundidad.
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El Fuego…

Poema Choctaw
“… La pista del sol a través del cielo luminoso
deja su mensaje brillante, iluminando, fortaleciendo, calentando la Tierra, a quienes estamos aquí, nos muestra que no estamos solos, que aún estamos vivos! Y este fuego…… Nuestro fuego….. No morirá…”. Sendero al Sol.
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Contemplaciòn
Fotografo: David Pèrez
San Lucas Tolimán Sololá
Cielo, tierra, mar, agua, infinito.
Milagro! poder de Dioses; animales y seres humanos,
humanos de cabellos de milpa y corazòn de antaño,
repartiendo valores, insignias de vida
para sentirla, retomarla; ansiando
el reencuentro de emisarios, por caminos nostàlgicos
en abundancia de maìz, miel y fuego.
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Balance
Que el viento nos preste sus alas de ave,
con coraje de gardenia,
ascendiendo a lo sublime, rincòn de agua cristalina……
bebiendo, tranformando con su pureza lo imperfecto.
Diluyendo lo negativo del cerebro humano
acelerando un despertar fluido
en la era distinta, donde nace
la fuerza, la fè y el poder del fuego.
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Soy Ajq’ij y hablo con el Fuego a diario
Autor invitado:
Ajq’ij Apab’yan Tew
Una vez un abuelito Ajq’ij de Totonicapán, Guatemala, me fue a buscar al lugar donde yo vivía en esos tiempos. Caminando a sus 94 años cruzó la montaña hasta llegar a Nawalja’ -población colindante pero ‘separada’ por bosques y una cordillera alta-. Sobra decir que, el trayecto, es difícil aún para alguien joven. Yo me extrañé de su visita y me sentí muy bien pero con dudas: ¿Cómo, quién le había hablado de mi? No me dijo nada, ya que yo no le pregunte nada al respecto. Cuando estuvimos a solas me pidió un favor. Me dijo: lal, jun nutuxal, – ‘usted mi retoño’-, utz kinta’ jun tokob’ mayij, – ‘quiero pedirle un favor grande -‘:
¿Podría usted conseguirme una biblia en idioma (maya) K’iche’?
Yo le dije que podía y lo haría pero creo que no pude ocultar que me desagradó la idea -y no por el gran abuelito sino porque me había pedido la biblia-. Diligente, como suelo ser, fuí a Xela a la primera oportunidad y compré la dichosa biblia en K’iche’.
Cuando yo le pregunté, en aquella ocasión, a dónde debía de llevarle la biblia, el gran Ajq’ij me contestó que no me preocupara, que por el acto mismo del favor, el vendría de vuelta a recoger el pedido. Yo me sentí acongojado; tonto e infeliz, como solía ser en aquellos años, pensé que no debía de comprometer la salud del abuelito por esa razón y que yo, joven, quizá irradiante de vitalidad, bien podría cumplir dobles, triples favores. Tonto, infeliz y en desagrado asentí y me comprometí…
Pasaron varios meses y yo con la biblia quemándome los muebles y la mirada cada vez que la veía…
Entonces un día el gran Ajq’ij tocó la puerta. Venía con el Patan cargando un bulto. Había traído comida desde su aldea y era alimento especial ya que él había llegado a charlar todo el día: tocó la puerta a las 06:00 am. ¿A qué hora salió de Toto? Cuando estábamos conversando me pidió otro favor: ¿podría usted, mi retoño, buscar y leerme – en Kíche’-, dónde es que el Moisés ese habla con la mata de yerba que arde y no se consume?Acá adelanto una disculpa si no me expreso bien, quizá falten signos o una ortografía correcta o, lo que podría ser peor, una mejor o más extendida explicación. Sachaj alaq’ numak.
Yo conocía la biblia pero no tanto en realidad. A mí se me había obligado a leerla; yo fui, como muchos de nosotros, encadenado a tener miedo, a sufrir por no cumplir, yo también le tuve temor al castigo. Así que cuando el gran Ajq’ij me pidió ese favor lo hice con mucha tristeza ya que no podía siquiera comprender cómo, después de tantos años, se me pedía esa tarea. Pero lo hice ya que nosotros Mayaib’ Winaq, crecemos con ese gran consejo de atender con respeto a las abuelitas y abuelitos.
Encontré la cita, la leí y la repetí varias veces. Y entonces el abuelito, el gran Ajq’ij, tomó la biblia un momento y al dármela de vuelta me dijo: -yo no sé leer, no necesito el libro este, quédeselo usted por favor.
Y añadió: -ya kinnatab’a, ‘ya memoricé/sentí -‘.
-¡Ya tengo con qué responder! El moisés ese habló con dios hace miles de años y lo hizo una sola vez, pero yo, ahora, sabré decir algo más importante a quien me ataque: ¡yo sigo haciéndolo aún, soy Ajq’ij y hablo con el Fuego a diario!
©Ajq’ij Apab’yan Tew






