El poder y la dimensión humana

Desde los albores de la humanidad, el poder ha acompañado la historia de los seres humanos. No obstante, cuanto mayores son los recursos, las responsabilidades y la influencia sobre otros, màs difìcil resulta sostenerlo con equilibrio y sabidurìa.
Por ello, es fundamental que cada persona fortalezca su mundo interior y construya una salida, base ètica orientada al bien. Solo asì podrà evitar que el poder la aleje de su verdadera naturaleza humana.
La calidad de vida no depende unicamente de los logros materiales, sino tambièn de la capacidad de conservar la bondad, la empatìa y el respeto por la vida. El corazòn humano sigue siendo el nucleo de una existencia plena, capaz de valorar la creaciòn, honrar sus principios naturales y reconocer la obra y la voluntad de su Creador.
