Emociòn

Primorosamente decorada
tu carita alborotada
niña de primavera,
con ropajes plateados
y un penacho de plumas.
La luz de tus ojos
iluminò las desdichas
olvidando quimeras
y vestida de blanco
me abrazaste en tinieblas.
Trayendo un ramo de rosas
de cuyas fragancias
bebiò mi garganta seca
refrescàndome el pecho,
deleitando, el silencio.
