eterna
-
“El Hombre de Maíz en la Danza del Cosmos”
Contemplamos el universo en su danza eterna,
envuelto en colores que nacen del misterio,
en sus creaciones que respiran milagro,
en la blancura pura de las ideas que duermen
y despiertan con el amanecer pleno de la primavera.
Escuchamos el canto primero de los pájaros,
el movimiento sagrado de los animales del bosque,
y en medio de ellos, el ser humano:
el hombre de maíz, hijo de la tierra y del cielo.
Desde este círculo de vida,
elevamos nuestra petición al universo:
que su brillo jamás se opaque
por el desequilibrio del conocimiento,
sino que, en el equilibrio de la verdadera sabiduría,
sepamos reconocer lo que nutre, lo que sana, lo que construye.
Que podamos crecer y evolucionar
como seres de luz renacida,
honrando a nuestro Creador y Formador,
guardianes del maíz, de la vida y del espíritu.

